El Plan
Falcons fue un club de esports creado por el futbolista César Azpilicueta, con el apoyo de figuras del entretenimiento digital como Cacho01, que compitió internacionalmente en videojuegos como FIFA, League of Legends o Valorant entre 2020 y 2024.
El proyecto nacía con una premisa muy clara: no se trataba únicamente de crear un equipo competitivo, sino de construir una marca capaz de entrar en la industria de los esports con una personalidad propia, reconocible y preparada para convivir tanto con la comunidad gaming como con patrocinadores, jugadores profesionales, clubes y empresas del sector.
Nuestro objetivo fue construir una imagen de marca que respirase los mismos valores que su creador había demostrado durante toda su carrera: competitividad, humildad, elegancia y ambición. El reto estaba en destacar dentro de una industria con una creatividad muy potente, especialmente enfocada a los segmentos más jóvenes, pero hacerlo desde una perspectiva más sobria, madura y profesional.
Falcons no podía parecer un equipo más de internet. Tenía que sentirse como un club.
Con un naming tan poderoso, un ecosistema con tanta riqueza audiovisual y la libertad necesaria para desarrollar una identidad desde cero, el proyecto se convirtió en uno de los trabajos de marca más ambiciosos, divertidos y completos de nuestro portfolio.
Había que crear un logotipo, una identidad visual, un estilo gráfico, una forma de comunicar y un sistema capaz de funcionar en todos los puntos de contacto del club: redes sociales, presentaciones de jugadores, anuncios de partidos, victorias, streamings, fichajes, campañas especiales y piezas corporativas.
Todo empezaba desde una hoja en blanco. Y eso, en branding, siempre es tan bonito como exigente.

El Proceso
El primer paso fue entender el contexto competitivo en el que Falcons iba a aparecer.
En aquel momento, gran parte del sector esports se movía entre códigos visuales muy saturados: colores neón, mascotas agresivas, composiciones muy recargadas y una estética marcadamente juvenil. Ese lenguaje funcionaba para muchas organizaciones, pero Falcons necesitaba ocupar un territorio diferente.
La marca tenía que ser moderna y llamativa, sí, pero también elegante, seria y reconocible. Debía hablar el idioma de los esports sin perder la conexión con el deporte tradicional y con la figura de César Azpilicueta.
Por eso, antes de diseñar, trabajamos una fase de análisis de competencia, referencias visuales y moodboard para definir hacia dónde debía moverse el proyecto. La conclusión fue clara: Falcons tenía que apoyarse en una estética más cercana a un club deportivo premium que a una marca gaming convencional.
A partir de ahí comenzamos a construir el universo visual.
El logotipo debía resolver varios objetivos al mismo tiempo. Tenía que funcionar como símbolo principal de la marca, como avatar en redes sociales, como elemento de camiseta, como recurso gráfico en publicaciones y como icono reconocible incluso cuando apareciese aislado, pequeño o acompañado de otros elementos.
La figura del halcón nos permitía trabajar una identidad con fuerza, velocidad y carácter competitivo, pero evitando caer en una representación excesivamente agresiva o literal. Buscamos una síntesis visual que mantuviese la idea de movimiento y dirección, con una forma limpia, compacta y fácil de recordar.
El resultado fue un isotipo basado en la cabeza del halcón, construido con líneas curvas y una silueta potente, pensado para funcionar tanto en positivo como en negativo y adaptarse a diferentes fondos, tamaños y aplicaciones.
La elección cromática también fue una decisión clave. Apostamos por una combinación de negro, dorado y blanco, alejándonos de los códigos más habituales del gaming para acercarnos a una imagen más elegante, deportiva y premium. El dorado aportaba ambición, valor y diferenciación; el negro añadía sobriedad y presencia; y el blanco permitía mantener contraste, limpieza y legibilidad.
Con esa base, desarrollamos un sistema gráfico capaz de expandir la identidad del club en redes sociales.

Un sistema visual para competir en redes
En esports, la marca vive principalmente en entornos digitales. Y eso significa que no basta con diseñar un buen logotipo: hay que construir un sistema visual que sea rápido de reconocer, flexible y capaz de sostener una gran cantidad de publicaciones semanales.
Falcons necesitaba piezas para anunciar fichajes, presentar jugadores, comunicar partidos, celebrar victorias, compartir resultados, anunciar directos, publicar entrevistas, activar campañas, mostrar calendarios y generar contenido constante alrededor de sus competiciones.
Por eso planteamos una dirección gráfica basada en composiciones muy deportivas, con titulares grandes, texturas de impacto, recursos diagonales, patrones, bloques de color y una presencia constante del isotipo como sello de marca.
El lenguaje visual mezclaba códigos del fútbol, del diseño editorial deportivo y de los esports. Piezas como “Fichado”, “Bienvenido”, “Partido” o “Victoria” no eran simples publicaciones informativas: tenían que sentirse como momentos importantes dentro de la narrativa del club.
Cada anuncio debía transmitir energía, pero también orden. Impacto, pero también control.
El sistema permitía trabajar con fotografías de jugadores, escudos rivales, fechas, horarios, resultados y mensajes promocionales sin perder coherencia. Esto era especialmente importante porque Falcons no competía en un único videojuego, sino en diferentes disciplinas, cada una con sus propios códigos visuales, audiencias y necesidades de comunicación.
La identidad debía ser suficientemente fuerte para unirlo todo bajo una misma marca.

Una marca entre el fútbol y los esports
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto fue encontrar el equilibrio entre dos mundos: el fútbol profesional y los videojuegos competitivos.
La figura de César Azpilicueta aportaba una conexión directa con el deporte de élite. Eso nos permitía construir una marca con una personalidad mucho más adulta, competitiva y aspiracional que la de otros clubes nacidos exclusivamente desde el entorno gaming.
Al mismo tiempo, Falcons no podía ser una marca demasiado fría o corporativa. Tenía que conectar con jóvenes entusiastas de los esports, con jugadores, con fans y con comunidades acostumbradas a consumir contenido rápido, visual y muy dinámico.
La solución fue desarrollar una identidad sobria en su base, pero muy expresiva en sus aplicaciones.
El logotipo y la paleta de color aportaban elegancia y reconocimiento. Las piezas gráficas, en cambio, añadían ritmo, textura, tensión visual y una energía mucho más cercana al lenguaje competitivo de redes sociales.
Este equilibrio permitió que Falcons pudiera sentirse profesional ante marcas y patrocinadores, pero también atractivo para una comunidad joven acostumbrada a seguir competiciones, fichajes y contenido de entretenimiento digital.


El Resultado
El lanzamiento de Falcons fue un éxito y la marca se posicionó rápidamente como uno de los clubes más reconocibles dentro de la escena de los esports en España, especialmente en competiciones vinculadas a FIFA y League of Legends.
La identidad visual ayudó a construir una imagen sólida, profesional y diferente dentro del sector. Falcons no necesitaba gritar para llamar la atención: tenía un símbolo reconocible, una paleta con personalidad y un sistema gráfico capaz de sostener todo el contenido competitivo del club.
El feedback de la comunidad fue muy positivo desde el inicio. La marca consiguió miles de seguidores de forma prácticamente instantánea y, con el paso del tiempo, llegó a alcanzar casi un millón de seguidores entre todos sus canales sociales.
Más allá de las cifras, el mayor logro fue construir una identidad que podía respirar en todos los ámbitos del proyecto: el deportivo, el competitivo, el profesional y el digital.
Falcons funcionaba como escudo, como club, como marca de entretenimiento y como organización de esports. Y esa era precisamente la intención desde el primer día.

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Disclaimer:
Debido al cierre de Falcons y a la venta de sus canales oficiales, no disponemos de ejemplos de enlaces directos a publicaciones, reels o ejemplos de uso en sus redes sociales.