El Plan
Durante 2023 tuvimos la oportunidad de colaborar con Aprilia en diferentes producciones audiovisuales desarrolladas en algunos de los escenarios más importantes del motociclismo nacional. A lo largo de varios proyectos trabajamos junto a la marca documentando experiencias con influencers, jornadas en circuito y contenidos exclusivos junto al equipo oficial de MotoGP.
Aunque cada producción tenía objetivos diferentes, todas compartían una misma filosofía: crear contenido capaz de transmitir la emoción de pilotar una Aprilia, acercando la marca al público mediante experiencias reales y una narrativa cinematográfica.

Entre los proyectos desarrollados destacan tres producciones principales.
La primera consistió en una experiencia exclusiva en el Circuit Ricardo Tormo de Valencia, donde diferentes creadores de contenido pudieron probar varios modelos de la marca en un entorno profesional. Nuestro objetivo era construir un aftermovie capaz de reflejar toda la intensidad de la jornada, desde las primeras explicaciones hasta las últimas tandas en pista.
La segunda producción nos llevó a realizar un spot comercial protagonizado por los influencers Carmen Sandwich y Máximo Cuevas. El proyecto combinaba diferentes localizaciones, incluyendo un concesionario oficial, carreteras abiertas y diversas sesiones de grabación centradas en mostrar las motocicletas desde un enfoque aspiracional. Más allá de enseñar los modelos, se buscaba transmitir la experiencia completa de descubrir el universo Aprilia de la mano de dos creadores especializados en el mundo del motor.
La tercera campaña se desarrolló en el Circuit de Barcelona-Catalunya, donde acompañamos a los creadores JRA y Mery Soldier durante una jornada junto al equipo oficial de Aprilia Racing en MotoGP. Gracias al acceso concedido por la marca pudimos grabar desde el interior de los boxes, documentar el trabajo del equipo técnico y realizar entrevistas con Aleix Espargaró y Maverick Viñales, ofreciendo una visión muy poco habitual del funcionamiento interno de un equipo del campeonato del mundo.
Aunque las tres producciones tenían enfoques diferentes, todas perseguían el mismo objetivo: crear contenido audiovisual que generase emoción, reforzase la imagen de marca y acercase al espectador a experiencias que normalmente permanecen fuera de su alcance.
El Proceso
Cada producción supuso un reto completamente diferente, tanto desde el punto de vista técnico como logístico.
En el Circuit Ricardo Tormo fue necesario estudiar previamente las diferentes zonas del trazado para identificar las mejores posiciones de cámara. El objetivo consistía en capturar la velocidad de las motocicletas sin perder los momentos más humanos de la experiencia: entrevistas, reacciones de los participantes y recursos que ayudasen a construir una narrativa completa.
El rodaje exigía cubrir múltiples situaciones simultáneamente. Mientras una parte del equipo seguía la actividad en pista utilizando teleobjetivos para capturar curvas, aceleraciones y adelantamientos, otra registraba detalles de las motocicletas, planos de ambiente y entrevistas con los asistentes.

El proyecto desarrollado junto a Carmen Sandwich y Máximo Cuevas presentó un tipo de dificultad completamente distinto. Gran parte de la grabación se realizó en carretera abierta, lo que obligó a planificar cuidadosamente recorridos, solicitar los permisos necesarios y coordinar vehículos de apoyo para garantizar tanto la seguridad como la calidad visual de cada plano.
Uno de los principales desafíos consistía en conseguir que las motocicletas lucieran espectaculares en cualquier situación. Se trabajó especialmente la elección de localizaciones, movimientos de cámara y recursos cinematográficos para transmitir una sensación constante de libertad, diseño y deportividad.

La producción realizada en el Circuit de Barcelona-Catalunya añadió un nuevo nivel de complejidad. Al tratarse de un evento oficial de MotoGP, los tiempos eran extremadamente ajustados y el acceso a determinadas zonas estaba limitado. Era imprescindible adaptarse al funcionamiento del paddock sin interferir en la actividad del equipo.
Durante la jornada tuvimos la oportunidad de acceder al interior de los boxes de Aprilia Racing, documentando procesos que habitualmente permanecen ocultos para el público. Además del aftermovie principal, se produjeron diferentes entrevistas con Aleix Espargaró y Maverick Viñales, así como múltiples piezas destinadas a redes sociales y contenidos promocionales de la marca.

La coordinación de estos proyectos implicó una planificación constante antes, durante y después de cada rodaje. Una vez finalizadas las grabaciones comenzó un intenso proceso de selección de material, edición, diseño sonoro y corrección de color para construir piezas dinámicas capaces de mantener el interés del espectador desde el primer segundo.
En todas las campañas se mantuvo una comunicación continua con el equipo de Aprilia, refinando el montaje y ajustando diferentes aspectos narrativos hasta conseguir un resultado alineado con la identidad de la marca.
El Resultado
Las diferentes campañas desarrolladas para Aprilia dieron lugar a una colección de contenidos audiovisuales capaces de mostrar la marca desde perspectivas muy distintas: la emoción de rodar en circuito, la experiencia de descubrir sus motocicletas junto a creadores de contenido y el acceso exclusivo al interior de un equipo oficial de MotoGP.
Cada producción fue concebida para generar impacto tanto en redes sociales como en los canales oficiales de la marca, combinando imágenes cinematográficas, entrevistas, secuencias de acción y una narrativa capaz de conectar con aficionados al motociclismo y nuevos espectadores.
Más allá de la calidad visual de las piezas, uno de los mayores logros del proyecto fue la confianza depositada por Aprilia para participar en diferentes campañas a lo largo del año, adaptándonos a contextos completamente distintos sin renunciar a una identidad audiovisual coherente.
Este conjunto de producciones refleja nuestra forma de trabajar: combinar planificación, creatividad y capacidad técnica para transformar cada rodaje en una experiencia audiovisual que no solo documenta un evento, sino que transmite las emociones que lo hacen único.