Uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos cada vez que comenzamos a trabajar con un nuevo cliente es construir una identidad digital capaz de diferenciarse del resto. No hablamos únicamente de diseñar publicaciones atractivas o conseguir buenos resultados en redes sociales. Hablamos de desarrollar una forma propia de comunicar, una personalidad reconocible y una serie de formatos que permitan a una marca destacar dentro de un entorno cada vez más competitivo.
En Minato siempre hemos defendido una idea muy sencilla: cualquier contenido que produzcas acaba definiendo la imagen que los usuarios tienen de tu marca. Por eso intentamos cuidar cada detalle de todo lo que hacemos. Sabemos que no es el camino más rápido para crecer ni la fórmula más sencilla para conseguir seguidores a corto plazo, pero también creemos que es la única forma de construir proyectos sólidos y duraderos.
Nuestra experiencia con Falcons fue la prueba perfecta de ello.
Como ya explicamos en otra entrada de este portfolio, el club consiguió superar el millón de seguidores entre todas sus plataformas gracias a una estrategia basada en contenido propio, formatos originales y una identidad muy definida. Sin embargo, detrás de ese crecimiento hubo una serie de decisiones que marcaron un antes y un después en la historia del club. Una de las más importantes fue la creación de varios formatos divulgativos que terminaron convirtiéndose en una referencia dentro de la comunidad española de FIFA/FC.
El Plan
A medida que desarrollábamos la estrategia de contenidos de Falcons, empezamos a detectar un patrón bastante evidente. Los contenidos divulgativos relacionados con videojuegos funcionaban especialmente bien cuando eran capaces de combinar utilidad, entretenimiento y cercanía. Los usuarios no solo querían consumir contenido; querían aprender algo que pudieran aplicar inmediatamente dentro del juego.
Sin embargo, cada escena y cada comunidad tiene sus propias particularidades y la de FIFA/FC no era una excepción.

Al contrario de lo que ocurre en otros títulos competitivos, gran parte de la experiencia de un jugador de FIFA/FC está estrechamente ligada a la progresión de su equipo dentro de Ultimate Team. Cuanto mejor juegues, mejores recompensas obtienes. Cuanto mejores recompensas consigues, mejores jugadores puedes incorporar a tu plantilla. Y cuanto mejor es tu equipo, más posibilidades tienes de seguir progresando.
Ese círculo provoca que prácticamente toda la comunidad busque constantemente formas de mejorar. Algunos quieren aprender a defender mejor. Otros buscan dominar un regate concreto. Muchos simplemente quieren saber qué jugadores merecen realmente la pena y cuáles no.
La necesidad estaba ahí. Lo complicado era encontrar una forma diferente de responder a ella, porque tutoriales y reviews de jugadores ya existían. Había muchísimos. Si queríamos destacar, teníamos que ofrecer algo nuevo.
El Proceso
Una de las ventajas que teníamos dentro del equipo era que no necesitábamos analizar la comunidad desde fuera porque ya éramos parte de ella. Llevábamos años jugando a FIFA/FC, consumiendo contenido relacionado con el juego y participando activamente en su ecosistema. Eso nos permitía detectar con bastante facilidad qué tipo de contenido demandaban los jugadores y cuáles eran las preguntas que se repetían una y otra vez cada temporada.
En mi caso particular, después de más de quince años jugando a la saga, resultaba relativamente sencillo identificar qué información habría querido encontrar cuando era un jugador más inexperto y qué tipo de contenidos sigo buscando incluso hoy en día. Esa visión nos permitió construir formatos pensados desde la perspectiva del usuario y no únicamente desde la perspectiva de la marca.
A partir de ahí comenzaron a tomar forma dos de los contenidos más exitosos que hemos desarrollado para Falcons: «El Ojo de Halcón» y los «Tutoriales Express de 1 Minuto«.
El Ojo de Halcón: reviews ‘a la carta’ (en todos los sentidos)
Si hay algo que todos los jugadores de Ultimate Team tienen en común es la necesidad de encontrar ventajas competitivas. Cada vez que aparece una nueva carta en el juego surgen las mismas preguntas. ¿Es realmente tan buena como parece? ¿Merece la pena invertir monedas en ella? ¿Es mejor que otras alternativas más económicas? ¿Compensa completar un desafío para conseguirla?
Las reviews de jugadores llevan años formando parte del ecosistema de FIFA/FC, pero precisamente por eso resulta cada vez más difícil aportar algo diferente. Muchas de ellas son extensas, excesivamente técnicas o requieren dedicar bastante tiempo para obtener una conclusión clara.
Nosotros quisimos plantearlo de otra manera.
La idea era ofrecer toda la información relevante de una carta en un formato mucho más visual, directo y fácil de consumir. Para ello desarrollamos una serie de vídeos apoyados en motion graphics, recursos gráficos propios, comparativas dinámicas y una locución profesional que nos permitía condensar la información más importante en muy pocos segundos.
La respuesta de la comunidad fue extraordinariamente positiva. Los usuarios no solo consumieron el contenido, sino que valoraron especialmente el esfuerzo por ofrecer algo diferente a lo que estaban acostumbrados a ver. Ese reconocimiento fue clave para consolidar a Falcons como una voz autorizada dentro de la comunidad sin depender directamente de la figura de un creador de contenido o de un jugador profesional.
Con el paso del tiempo, el formato fue evolucionando y adaptándose a nuevas plataformas mediante publicaciones estáticas y carruseles, manteniendo siempre la misma esencia visual y narrativa. «El Ojo de Halcón» terminó convirtiéndose en uno de los formatos más reconocibles del club.

Tutoriales ‘express’ de 1 minuto
Una vez habíamos cubierto la parte relacionada con jugadores y cartas, nos propusimos abordar otro de los grandes intereses de la comunidad: aprender a jugar mejor.
La premisa parecía sencilla, pero escondía una dificultad importante. Al final, cualquier usuario puede encontrar tutoriales sobre FIFA/FC en internet. La cuestión era cómo conseguir que los nuestros destacasen entre cientos de contenidos similares, así que optamos por diseñar un formato completamente adaptado al consumo actual de redes sociales.
Desde el primer momento establecimos una regla muy clara: ningún tutorial podía superar el minuto de duración.
Esta «limitación», que en el fondo era el gancho principal del contenido, condicionó por completo el proceso creativo. Cada vídeo requería una fase previa de análisis para seleccionar qué mecánica merecía la pena explicar, cómo estructurar la información y qué elementos podían eliminarse sin afectar a la comprensión del tutorial.
Buscábamos acciones que cualquier jugador quisiera aprender: regates efectivos, lanzamientos de falta, córners, finalizaciones, movimientos defensivos… o cualquier otro recurso capaz de mejorar el rendimiento dentro del juego; y una vez seleccionada la mecánica, comenzaba el trabajo de guionización.
La explicación debía ser clara, sencilla y cercana. Queríamos que el usuario sintiera que aquello era fácil de entender y, sobre todo, fácil de replicar. Por ese motivo apostamos por un lenguaje muy coloquial y por una locución capaz de transmitir naturalidad sin renunciar al rigor de la explicación.
Sin embargo, una de las grandes ‘patas’ fundamentales de este formato se encontraba en la producción. No nos limitábamos a grabar una jugada en un campo de entrenamiento y explicarla sobre la marcha. Cada tutorial incluía numerosos ejemplos de esa misma mecánica ejecutada en diferentes contextos y situaciones reales de partido. Muchas de ellas procedían incluso de encuentros competitivos, lo que permitía demostrar que aquello funcionaba realmente cuando el nivel de exigencia aumentaba.
Todo el material era grabado, recopilado y editado por nuestro equipo. TODO.
Para rematar, con una edición muy dinámica nos encargábamos de resaltar los momentos clave mediante repeticiones, indicadores visuales, textos de apoyo y recursos gráficos diseñados específicamente para facilitar la comprensión de la explicación.
El resultado fue uno de los formatos más exitosos de toda la trayectoria de Falcons.
Algunos vídeos superaron los seis millones de reproducciones y muchos otros alcanzaron cifras que multiplicaban ampliamente la media habitual del sector. Sin embargo, más allá de los números, lo realmente importante fue comprobar cómo la comunidad empezaba a reconocer inmediatamente el formato y a identificarlo como una seña de identidad propia del club.
La clave del éxito
Aunque sería fácil atribuir el éxito de estos contenidos a una única decisión, la realidad es que fueron muchos factores trabajando conjuntamente.
El conocimiento profundo de la comunidad nos permitió detectar necesidades reales y responder a ellas con contenido útil. No estábamos produciendo vídeos porque una tendencia lo sugiriera; estábamos resolviendo dudas que nosotros mismos habíamos tenido como jugadores.
Por otro lado, apostamos por una producción mucho más cuidada de lo habitual. Las locuciones profesionales, el trabajo de motion graphics, el diseño visual y la edición fueron elementos fundamentales para diferenciar nuestros contenidos dentro de un mercado enormemente saturado.
Y, por último, y no por ello menos importante, entendimos perfectamente el contexto en el que iban a consumirse esos vídeos. Cada decisión estaba pensada para funcionar en formato reel, captar la atención rápidamente y aportar valor desde los primeros segundos.
El Resultado
Lo que comenzó como una serie de experimentos de contenido terminó convirtiéndose en uno de los formatos más reconocidos dentro de la comunidad española de FIFA. Millones de reproducciones, cientos de miles de seguidores nuevos y una enorme aceptación por parte de los usuarios demostraron que todavía existe espacio para innovar incluso en sectores donde aparentemente ya está todo inventado.
Pero si hay una conclusión que extraemos de este proyecto es que las cifras nunca fueron el verdadero objetivo.
Lo realmente importante fue demostrar que una marca puede crecer de forma orgánica cuando es capaz de crear contenido útil, reconocible y diferenciado. Que no hace falta depender exclusivamente de tendencias o atajos para generar impacto. Y que, cuando consigues desarrollar formatos propios que la comunidad espera, reconoce y valora, dejas de competir únicamente por atención para empezar a construir algo mucho más importante: una identidad.
Y eso fue exactamente lo que conseguimos con Falcons.
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Disclaimer:
Debido al cierre de Falcons y a la venta de sus canales oficiales, no disponemos de ejemplos de enlaces directos a publicaciones, reels o ejemplos de uso en sus redes sociales.